La sirenita y el pescador

Las leyendas son una gran fuente para entender las tradiciones y culturas de un país. El teatro de títeres aporta una variedad en la comprensión auditiva y hace atractiva la tarea.

Objetivos

  • Tratar la narración a través de las leyendas
  • Trabajo de comprensión auditiva guiado por unas preguntas de información detallada
  • Trabajo de expresión escrita

Tiempo

Una clase para la primera leyenda y la lectura de las otras dos. Depende de cuánto tiempo tarden en confeccionar los títeres (si los pueden realizar fuera de clase) y la representación (Cuántas veces y para quién la realizan?

El trabajo de pronombres se debería hacer en una clase posterior.

Nive

Ambos

Dinámica

Individual: Comprensión auditiva

Parejas: Responden a las preguntas de la comprensión auditiva

Grupos: Expresión escrita


Opciones

Costumbres y tradiciones

Aspectos

El tema de las leyendas está entrelazado con las tradiciones populares de todos los pueblos.

TdC y enlaces

  • Trabajo conjunto con el departamento de drama
  • Se puede aprovechar la función para representarla en algún otro curso que esté enseñando español.

Atención a la diversidad

Los textos que se les da son de diferente dificultad.También los alumnos más auditivos pueden basarse en los vídeos en lugar de los textos.

Ficha para el alumno

Aquí tienes un documento en PDF con todos los materiales que aparecen en esta página para que puedas trabajarlos con los alumnos.

Leyendas

Recursos

Los títeres

Algunos textos con leyendas

Leyenda mexicana

Leyenda colombiana

Algunos vídeos

  Leyenda de América: El trauco

  Cuento mapuche: La niña de la calavera

PDF: La leyenda de la sirenita y el pescador:

PDF: Con las actividades y las otras leyendas:

/files/spanishb/files/PDF/leyendas.pdf

Literatura

Se puede considerar literatura popular

Destrezas

Comprensión auditiva

Expresión escrita

Tipos de textos

Una pequeña obra de teatro

Competencia gramatical

Repaso de los pronombres personales

Competencia léxica

Frases relativas a las leyendas o cuentos y nombres de lugares y personajes que suelen aparecer:

Erase una vez/ el príncipe/ la bruja/ el bosque/ el lago/ el tesoro, etc.

Competencia fonológica

Las leyendas escritas son leídas, por lo que la pronunciación debe ser muy practicada.

Variantes

Se debe intentar ofrecer leyendas de distintos países de habla hispana.

Notas para el profesor

La sirenita y el pescador notas

Se comienza la clase directamente contando la historia con los pequeños títeres que hayamos construido. Estos se pueden realizar en cualquier tipo de cartulina o papel y pegarlos a un palito. Los títeres que se pueden construir son los siguientes:

La sirenita

El pescador

Un pez grande

El ramo de flores

El sol

Los pájaros

El zapato roto

Vas a escuchar una leyenda y debes contestar a las siguientes preguntas. Puedes tomar notas:

Una vez que los alumnos han escuchado se sientan en parejas y juntos responden a las preguntas. Se hace una correción en pleno. Si se quiere entregar la historia en algún momento aquí está el PDF: La leyenda de la sirenita y el pescador:

La sirenita y el pescador

Érase una vez un pescador que estaba sentado a la orilla de un lago. Era un día precioso de primavera, hacía sol y los pájaros cantaban en los árboles y las flores de muchos colores adornaban las praderas. El pescador estaba muy triste porque no pescaba ningún pez.

Pescador: ¡Ay, qué día tan malo! Tanto tiempo y no he pescado ningún pez! ¡Eh, un momento! ¿Qué es esto? No, no es un pez, sólo un zapato roto.

Pasaba el tiempo y el pescador cada vez estaba más triste y cansado. De repente…

Pescador: ¡Por fin! ¡debe ser un pez muy grande!

Tiró con toda su fuerza y se encontró con…

Sirenita:¡Hola pescador! No te asustes, sí soy una sirenita. Me llamo Aguamarina y vivo hace muchos años en este lago. ¿Tú quién eres?

Pescador: Me llamo Fermín y mi familia tiene hambre y no tenemos nada para comer.

Sirenita: ¡Cuánto lo siento! Pareces una buena persona, ¿cómo te puedo ayudar?

Pescador: Dame un gran pez y yo te daré lo que tú quieras…

Sirenita: Hay algo que me gustaría muchísimo. Verás. Vengo mucha veces a la orilla del lago y veo esas flores tan bonitas pero yo no puedo salir a cogerlas. Me gustaría tanto tenerlas en mis manos.

Pescador: Por supuesto. Espera un momento.

El pescador cogió las margaritas, hizo un gran ramo con ellas y se las dio a la sirenita.

Sirenita: Gracias, pescador. Me has hecho muy feliz. Toma este grande pez.

Pescador: Muchas gracias, mi familia estará muy contenta.

Sirenita: Y cuando quieras volver, sólo tienes que llamarme: ¡Aguamarina! Y yo saldré y te daré cada vez un pez grande.

Pescador: Y yo puedo darte más flores.

Sirenita: Hecho y cuando quieras trae a tu familia.

Y así fue. La familia del pescador nunca más tuvo hambre porque la sirenita les daba peces y ella estaba siempre contenta adornada con las flores. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

La idea es darles el modelo y después proporcionarles los palitos y las cartulinas, unos textos donde hay leyendas y ellos tienen que escribir los diálogos y representar su propia leyenda. Si lo prefieren, pueden prescindir de los textos e inventar su propia historia. A continuación incluimos dos leyendas extraídas de Internet.


Leed estas dos leyendas. Elegid una de ellas (si vosotros conocéis una que os guste más también es posible). Entonces construid unos diálogos y después los títeres para los protagonistas y el entorno.

Si se prefiere escuchar las leyendas, pueden ver estos vídeos:

EL SEÑOR QUE VIVIÓ CON UNA BRUJA

Había una vez un señor que se enamoró de una muchacha muy bonita, pero cierto dia el señor se fue a tomar cervezas con sus compadres y le dijeron que su novia era una bruja y que en la noche se convertía en cualquier animal. También le aconsejaron que en la noche la espiara para comprobar que era cierto.

El señor la espió en la noche pero el sueño lo vencía y se quedaba dormido. Entonces el señor fue a ver a una señora que era bruja. Ella le dijo que para ver a su novia se pusiera un escapulario y que cuando la muchacha se quitara su cuero de mujer, que al cuero le echara sal.

En la noche el señor se puso un escapulario y cuando la muchacha se levantó la siguió hasta un árbol de aguacate. Ahí la muchacha se quitó el cuero de mujer y se convirtió en lechuza. El señor esperó a que se alejara. Y cuando se fue el animal, el señor le echó sal al cuero de mujer.

Cuando la muchacha regresó y se puso el cuero de mujer la muchacha se revolcó y lloraba del dolor.

Se cuenta que cuando la gente pasa por ese lugar se aparece la muchacha revolcándose y llorando de dolor.

LA MADRE AGUA

Cuentan los ribereños, los pescadores, los bogas y vecinos de los grandes ríos, quebradas y lagunas, que los niños predispuestos al embrujo de la madre de , siempre sueñan o deliran con una niña bella y rubia que los llama y los invita a una paraje tapizado de y un palacio con muchas escalinatas, adornado con y piedras preciosas.

En la época de la Conquista, en que la ambición de los colonizadores no solo consistía en fundar poblaciones sino en descubrir y someter tribus indígenas para apoderarse de sus riquezas, salió de Santa Fe una expedición rumbo al río Magdalena. Los indios guías descubrieron un poblado, cuyo cacique era una joven fornido, hermoso, arrogante y valiente, a quien los soldados capturaron con malos tratos y luego fue conducido ante el conquistador. Este lo abrumó a preguntas que el indio se negó a contestar, no sólo por no entender español, sino por la ira que lo devoraba.

El capitán en actitud altiva y soberbia, para castigar el comportamiento del nativo ordenó amarrarlo y azotarlo hasta que confesara dónde guardaba las riquezas de su tribu, mientras tanto iría a preparar una correría por los alrededores del sector. La hija del avaro castellano estaba observando desde las ventanas de sus habitaciones con ojos de admiración y amor contemplando a aquel coloso, prototipo de una raza fuerte, valerosa y noble.

Tan pronto salió su padre, fue a rogar enternecida al verdugo para que cesara el cruel tormento y lo pusieran en libertad. Esa súplica, que no era una orden, no podía aceptarla el vil soldado porque conocía perfectamente el carácter enérgico, intransigente e irascible de su superior, más sin embargo no pudo negarse al ruego dulce y lastimero de esa niña encantadora.

La joven española de unos quince años, de ojos azules, ostentaba una larga cabellera dorada, que más parecía una capa de artiseda amarilla por la finura de su pelo. La bella dama miraba ansiosamente al joven cacique, fascinada por la estructura hercúlea de aquel ejemplar semisalvaje.

Cuando quedó libre, ella se acercó. Con dulzura de mujer enamorada lo atrajo y se fue a acompañarlo por el sendero, internándose entre la espesura del bosque. El aturdido indio no entendía aquel trato, al verla tan cerca, él se miro en sus ojos, azules como el cielo que los cobijaba, tranquilos como el agua de sus pocetas, puros como la florecillas de su huerta.

Ya lejos de las miradas de su padre lo detuvo y allí lo besó apasionadamente. Conmovida y animosa le manifestó su afecto diciéndole: !Huyamos!, llévame contigo, quiero ser tuya.

El lastimado mancebo atraído por la belleza angelical, rara entre su raza, accedió, la alzó intrépido, corrió, cruzó el río con su amorosa carga y se refugió en el bohío de otro indio amigo suyo, quien la acogió fraternalmente, le suministró materiales para la construcción de su choza y les proporcionó alimentos. Allí vivieron felices y tranquilos. La llegada del primogénito les ocasionó más alegría.

Una india vecina, conocedora del secreto de la joven pareja y sintiéndose desdeñada por el indio, optó por vengarse: escapó a la fortaleza a informar al conquistador el paradero de su hija. Excitado y violento el capitán, corrió al sitio indicado por la envidiosa mujer a desfogar su ira como veneno mortal. Ordenó a los soldados amarrarlos al tronco de un caracolí de la orilla del río. Entretanto, el niño le era arrebatado brutalmente de los brazos de su tierna madre.

El abuelo le decía al pequeñín: "morirás indio inmundo, no quiero descendientes que manchen mi nobleza, tú no eres de mi estirpe, furioso se lo entregó a un soldado para que lo arrojase a la corriente, ante las miradas desorbitadas de sus martirizados padres, quienes hacían esfuerzos sobrehumanos de soltarse y lanzarse al caudal inmenso a rescatar a su hijo, pero todo fue inútil.

luego el martirio del conquistador para atormentar a su hija, humillarla y llevarla sumisa a la fortaleza. El indio fue decapitado ante su joven consorte quien gritaba lastimeramente. Por último la dejaron libre a ella, pero, enloquecida y desesperada por la pérdida de sus dos amores, llamando a su hijo, se lanzó a la corriente y se ahogó.

La leyenda cuenta que en las noches tranquilas y estrelladas se oye una canción de arrullo tierna y delicada, tal parece que surgiera de las aguas, o se deslizara el aura cantarina sobre las espumas del cristal.

La linda rubia que sigue buscando a su querido hijo por los siglos de los siglos, es la MADRE DEL AGUA. La diosa o divinidad de las aguas; o el alma atormentada de aquella madre que no ha logrado encontrar el fruto de su amor.

Por eso, cuando la desesperación llega hasta el extremo, la iracunda diosa sube hasta la fuente de su poderío, hace temblar las montañas, se enlodan las corrientes tornándolas putrefactas y ocasionando pústulas a quienes se bañen en aquellas aguas envenenadas.

Se puede aprovechar el texto de la leyenda de la sirenita y el pescador en una clase posterior, ya que se conoce el texto, para el trabajo de pronombres.

Sustituye los pronombres que aparecen en el texto por los sustantivos a los que sustituyen:

Dame un gran pez y yo te daré lo que tú quieras

me te