El feedback

miércoles 7 de octubre 2015


Llamamos feedback a la información crítica que damos (o que los demás compañeros dan) a los alumnos sobre el progreso de su aprendizaje. El feedback puede consistir desde un simple «bien» al final de una pregunta corta a un comentario extenso escrito crítico sobre la actuación del alumno.

Los feedbacks deberían darse:

  1. En caso de conductas apropiadas

Lamentablemente a veces estamos tan ocupados con el feedback que damos cuando los resultados de los trabajos no son buenos que nos olvidamos del feedback positivo y a todos nos gusta oír lo que hacemos bien.

“Gracias, hoy os habéis portado fenomenal".

"Estos proyectos son excelentes”

“Peter, hoy has trabajado muy bien con tu compañero.”

  1. En caso de conductas no apropiadas

En primer lugar debemos dar al alumno siempre primero la oportunidad de darse feedback él mismo. Después, si lo damos nosotros o los compañeros, debemos recordar que el feedback debería ser constructivo, no negativo, incluso en los casos de conductas no apropiadas. Y no olvidemos comenzar siempre con algo positivo, porque es lo primero que se oye.

“Sé que normalmente haces los deberes y por eso me pregunto qué ha pasado hoy.”

" La estructura de la carta está muy bien. Quizás deberías trabajar más en la primera parte donde explicas la razón por la que escribes"

Si empezamos por comentar lo negativo, el alumno se puede bloquear repitiendo en su cabeza lo malo que acaba de oír y no siendo capaz de escuchar y asimilar lo bueno que decimos después. También debemos recordar terminar con algo positivo. Este tipo de actuación está basado en la psicología donde se ha estudiado que en la memoria existe el llamado “efecto de primacía” que consiste en identificarse con lo primero que escuchas y el “efecto de recencia”, que trata de lo último que se escucha. Se recuerda mejor que lo que está en el centro de la información.