Planificar

martes 4 de julio 2017

  • El “backplanning” o planificación hacia atrás

Al planificar hacia atrás se comienza por saber lo que se quiere conseguir al final, lo que en muchos casos se llama acción, proyecto o tarea final para después ir hacia atrás hasta llegar a la primera clase, la primera secuencia didáctica, el primer input. Si sabemos a dónde queremos llegar es mucho más fácil planear el viaje. Se trata de que todos los contenidos y las tareas y actividades están unidos e integrados hacia un objetivo final que desde el principio comparten los alumnos y el docente.

  • Planificación versus ejecución

Lo que ocurre en la clase muchas veces difiere de lo que habíamos planificado y preparado. Estas son algunas razones:

  • Porque surgen imprevistos, tanto del tipo que hay que informarles de una cuestión administrativa o los alumnos llegan tarde porque han tenido un examen en la clase anterior o hay que dejar la clase antes porque hay una asamblea especial, etc. Por supuesto aquí podemos incluir cuestiones como que se nos han olvidado las cartulinas para el juego o no hay una buena conexión de Internet o se nos ha olvidado el cable especial que necesitamos. 
  • Porque nos damos cuenta de que los alumnos ese día no pueden seguir lo que habíamos preparado. Ha salido un día inusual de primavera, de gran calor y los alumnos están rojos, cansados. Han tenido clase de educación física la clase anterior o un examen de matemáticas, lo que ignorábamos y como se puede suponer el estado físico, emocional y anímico puede ser muy diferente de un caso a otro.
  • Porque al comenzar una presentación nos damos cuenta de que no saben algo esencial sobre lo que vamos a basar los contenidos, o un alumno nos lleva la atención a algo en lo que no habíamos pensado.

Es importante planificar pero más importante todavía es saber olvidar esa planificación para atender a las necesidades de los alumnos en un momento concreto.

  • Planificación y gestión del tiempo

Es muy fácil al planificar pasarnos al mundo de la fantasía y determinar el tiempo que nos llevaría esa actividad en "un mundo ideal". Al escribir nuestro plan de clase no podemos olvidar calcular el tiempo contando con:

- imprevistos

- cuestiones administrativas

- preguntas y comentarios

- transiciones de una tarea o actividad a otra.

La presión del tiempo puede provocar tensión en el docente y el que se acelere para "cubrir" contenidos corriendo en la clase y dejando a la mayoría de los alumnos atrás porque no nos pueden seguir en su aprendizaje. 

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