Aprendizaje del léxico

El léxico se aprende a base de manipularlo, es decir, de trabajarlo de formas muy diferentes para atender a todos esos factores que van inmersos en el conocimiento de una unidad léxica. Existe un proceso y hay que cuidarlo, favorecerlo y evaluarlo.

1. El papel de la memoria

En el aprendizaje del léxico uno de los factores más importantes es la memoria y por eso debemos aprender cómo funciona y después ver cómo cada alumno puede desarrollarla mejor: En principio hay dos tipos de memoria:

           La memoria a corto plazo, que retiene de forma temporal.

           La memoria a largo plazo, que retiene de forma permanente.

Dentro de la memoria a corto plazo se puede incluir la memoria operativa, que es la que dura menos de un minuto.

Algunos datos interesantes:

Olvidamos un setenta por ciento de lo que aprendemos en veinticuatro horas.

Es en la fase REM cuando la información de la memoria a corto plazo se almacena en la memoria de largo plazo.

Cuando se aprende algo nuevo tiene que estar ligado con algo que ya se sabe.

Hay procesos de asimilación y acomodación, como dijo Piaget, en su teoría constructiva del aprendizaje.

Se aprenden mejor los contenidos estudiados al principio y al final de la clase.

Según Goleman, un recuerdo asociado a una información cargada emocionalmente permanece grabado en el cerebro.

 1. La memoria visual

El alumno recuerda mejor las unidades léxicas que ha visto. Para estos alumnos es importante ver la unidad escrita y conviene utilizar muchas imágenes y símbolos. Cuando intenten aprender las palabras deberían mirar hacia arriba y a la derecha. Esto les puede ayudar a aprender la ortografía y recordar las palabras.

2. La memoria auditiva

El alumno recuerda mejor las palabras cuando las oye, por lo que debemos repetirlas con cuidado de su pronunciación e incluso grabarlas. Hoy en día hay muchos programas en la red y aparatos como un móvil que te permiten la grabación. Si utilizamos plataformas de tipo Moodle, hay que recordar que también podemos colgar materiales auditivos para nuestros estudiantes. A estos alumnos les ayuda mucho repetir las unidades léxicas que quieren aprender en voz alta para recordarlas mejor. Seguramente se acordarán bien de la pronunciación y tendrán más problemas con la ortografía, por esa falta de visualización.

3. La memoria quinestésica

El alumno debe dibujar o moverse para aprender las unidades léxicas. Actividades con mímica y movimiento les ayuda a aprenderlas mejor. Cuando están solos tratando de memorizar, deberían escribirlas muchas veces o dibujarlas en el aire con el dedo concentrándose en el movimiento porque les ayuda a recordar. Cuando estos aprendientes intentan recordar la palabra, la buscan cerrando los ojos y dirigiéndolos a la izquierda.

2. Técnicas y consejos para memorizar mejor

Aquí incluimos una serie de técnicas que puedes utilizar con tus alumnos. Recuerda, por ahora no eres ningún especialista y así se lo vas a comunicar a tus alumnos. Estás aprendiendo y quieres trabajar con ellos para que ellos mejoren su aprendizaje. Dentro de poco irás ganando confianza y experiencia.

a. Ritmo y Rimas. Podemos utilizar ritmos y rimas, como en la poesía, para aprender mejor e incorporar siempre que podamos la música. Para los adolescentes los raps son fáciles de componer y con un ritmo machacón que favorece la memoria.

b. Elementos visuales: Recuerda utilizar siempre que sea posible: colores para subrayar, para resaltar partes de una palabra como las desinencias de los verbos. Usa dibujos, iconos, símbolos y todas las imágenes que sean posibles.

c. Técnica de la llave: Se trata de Intentar asociar las palabras nuevas a imágenes. A veces se puede concentrar en cómo suenan y relacionarlas con una imagen de la palabra en la lengua materna. Ejemplo, si yo soy alemán y quiero recordar la palabra: primavera, puedo intentar asociarla a “Primel” que son las primeras flores que aparecen en primavera.

d. Palabras enlace: Asociar las palabras nuevas a otras que ya sabemos o a otras de otra lengua conocida que nos la recuerde. Ejemplo: Si soy inglés y quiero recordar la palabra árbol, será más fácil si intento acordarme que se aparece a la francesa “arbre”. Aquí entran también las colocaciones porque cuanto más asociadas aprendamos las palabras en unidades léxicas, mejor vendrán a nuestra mente cuando las necesitemos.

e. El elemento emotivo en el aprendizaje de vocabulario juega un gran papel. De ahí que recordemos palabras que a veces sólo las hemos oído una vez. El contextualizar las unidades léxicas en textos o canciones cargadas de significado para los alumnos les permitirá recordarlas mejor.

3. Las estrategias comunicativas

En caso de no recordar la palabra exacta que necesitamos en ese momento también tenemos que ayudar a nuestros alumnos con una serie de estrategias para superar esa necesidad urgente. Se trata de comunicarse y no quedarse bloqueado. Algunas de ellas pueden ser:

  • Explicar con mímica lo que quieren decir
  • Hacer un dibujo
  • Decirla en otro idioma común
  • Tratar de explicarla
  • Empezar la idea otra vez y utilizar una frase diferente

4. La estimulación de todos los canales

El léxico se aprende mejor si todos los canales están abiertos y activados. Lo importante es que el profesor ayude a cada alumno a descubrir su mejor forma de aprender y que dé muchas oportunidades a todos. Se trata de que todos estos tipos de alumnos diferentes están juntos en un grupo por lo que el profesor debería atender a la estimulación de todos los canales de comunicación (visual, auditivo y quinestésico) para ayudar a todos por igual y al mismo tiempo para desarrollar aquellos componentes que a lo mejor no están tan desarrollados en algunos alumnos y que con nuestra ayuda pueden mejorar. Recordemos que nuestra sociedad occidental es muy visual pero también es porque la enseñanza tradicional en las escuelas así ha sido durante generaciones. Ofreciendo a nuestros alumnos otras alternativas, les podemos ayudar a que descubran otras formas de aprender y a que lleguen a conocerse mejor como aprendientes. Algunos se sorprenderán ellos mismos y cambiarán sus paradigmas de aprendizaje.

5. El aprendizaje colaborativo

El vocabulario se aprende mejor trabajando en grupos donde los estudiantes pueden ayudarse entre sí. Es importante que exista un trabajo colaborativo donde se intercambien estrategias y técnicas para aprender todos juntos y mejor. ¿Qué hacen mis compañeros para memorizar? ¿Por qué no probar cosas diferentes? ¿No es más divertido jugar con las palabras y aprenderlas sin darnos cuenta?

6. La clasificación del vocabulario

Al igual que es nuestra responsabilidad presentar y trabajar el vocabulario, también es el ayudar a los alumnos a aprenderlo y clasificarlo. Podemos realizar actividades en la clase donde el profesor, con todos los alumnos, comparten formas de clasificar el vocabulario para un mejor trabajo posterior. Hay alumnos  a los que les gustan las tarjetas, otros prefieren hacerlo electrónicamente, otros usan colores o dibujos. El caso es que el léxico tiene que ser fácilmente encontrado cuando se necesita repasar y no una serie de palabras perdidas entre otras anotaciones. Podemos discutir con los alumnos qué hacen y por qué y darles nuevas ideas. Está comprobado que los buenos aprendientes de vocabulario son buenos clasificadores. También tenemos que tener en cuenta que nosotros somos el mejor modelo, el ejemplo para ellos. Enseñémosles cómo clasificamos nosotros los planes de clases o los materiales. Llevemos un día nuestras carpetas a clase o mostremos los archivos en el ordenador.

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